El Mariachi Viste de Gala: Crónica del Festival "100 Años del Tenampa"
- Karla Hernandez
- 24 nov 2025
- 2 Min. de lectura
ENTRETENIMIENTO/CULTURA
REDACCIÓN
El Salón Tenampa, la "Catedral de la Música Mexicana" en el corazón de la Plaza Garibaldi, cumplió un siglo de vida y lo celebró como solo un ícono puede hacerlo: con una "Fiesta del Siglo" que reunió a generaciones de amantes del mariachi, el tequila y la tradición. Este magno festival no solo conmemoró la fundación del mítico recinto en 1925, sino que reafirmó su estatus como patrimonio cultural intangible de México.
Un Siglo de Historia y Leyenda
Fundado por Juan Indalecio Hernández Ibarra, originario de Cocula, Jalisco —cuna del mariachi—, El Tenampa fue pionero en conjugar la cantina con la música y la gastronomía en la capital. Sus paredes han sido testigos de innumerables bohemias y han acogido a leyendas inmortales: Pedro Infante, Jorge Negrete, Chavela Vargas y José Alfredo Jiménez son solo algunos de los nombres que forjaron la mística del lugar.
El festejo de su centenario no podía confinarse a sus históricas bóvedas; por ello, la celebración se trasladó al Lienzo Charro de Constituyentes, un escenario amplio y vibrante que honró la charrería y la mexicanidad.
La "Fiesta del Siglo": Tradición y Estrellas
El Lienzo Charro se transformó en un crisol de cultura y fiesta. La jornada, celebrada un sábado de noviembre de 2025, se bautizó como la "Fiesta del Siglo" y fue un despliegue de talento y sabor:
Elenco de Lujo: El cartel estuvo a la altura del centenario. La "Madrina" del evento fue la aclamada Aida Cuevas, la máxima exponente de la música ranchera. El escenario también vibró con la música de artistas como El Bebeto, Karina Catalán, Lorenzo Méndez, y Eline Haro, quienes rindieron homenaje al género que vio nacer y crecer al Tenampa.
Mariachi Puro: Más allá de las estrellas del regional mexicano, el alma del festival fue, por supuesto, el mariachi. La música sonó ininterrumpida, con los músicos paseándose entre el público, reviviendo la atmósfera inmersiva y personal que caracteriza al Tenampa original.
Sabores y Tragos: La experiencia fue integral. Los asistentes disfrutaron de la gastronomía jalisciense y la tradicional coctelería mexicana. El tequila y el mezcal fluyeron, cumpliendo el popular dicho: "Para todo mal, mezcal, y para todo bien, también".
El Legado Imborrable
El festival por los 100 años del Tenampa no fue solo un concierto; fue un acto de memoria y afirmación cultural. Demostró que, a pesar del paso del tiempo y la evolución de la Ciudad de México, el Salón Tenampa sigue siendo un faro que ilumina la identidad mexicana.
Al caer la noche, y bajo un cielo festivo, la "Fiesta del Siglo" se consolidó como un momento inolvidable, un puente entre el pasado glorioso de la Época de Oro del cine mexicano y el futuro vibrante de la música regional. El Tenampa no es solo un lugar, es un sentimiento que resuena en cada acorde y cada brindis: un siglo de historia que sigue cantando en Garibaldi.





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