La Ausencia del FONDEN en la Tragedia de Veracruz 2025: Un Debate Reactivado
- Karla Hernandez
- 20 oct 2025
- 2 Min. de lectura
POLÍTICA
PARTE 2.
REDACCIÓN
Las intensas lluvias extraordinarias que azotaron a Veracruz (junto con Puebla, Hidalgo y San Luis Potosí) entre el 6 y el 9 de octubre de 2025, dejando un saldo de decenas de personas fallecidas y desaparecidas, además de cuantiosos daños en infraestructura y viviendas, han puesto nuevamente en el centro del debate nacional la extinción del Fondo de Desastres Naturales (FONDEN). Aunque el fideicomiso fue eliminado en 2021, su ausencia y el modelo de gestión de desastres que lo sustituyó tienen implicaciones directas en la respuesta federal ante la tragedia de Veracruz.
El Nuevo Esquema de Atención y su Impacto
El FONDEN, creado en 1996, funcionaba como un mecanismo financiero que permitía disponer de recursos de manera relativamente ágil para la atención de emergencias, recuperación y reconstrucción tras un desastre natural, operando bajo reglas específicas y un Comité Técnico. Su extinción se justificó bajo argumentos de corrupción y burocracia excesiva.
En su lugar, el apoyo federal depende ahora de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). Los recursos destinados a desastres pasaron a formar parte del Ramo 23 del Presupuesto de Egresos de la Federación, siendo gestionados directamente por dependencias federales como el Ejército (Plan DN-III-E) y la Marina (Plan Marina) una vez que se declara la emergencia.
¿Cómo afecta esto a Veracruz en 2025?
Agilidad de Respuesta: El principal cuestionamiento al esquema actual es la supuesta lentitud en la liberación de recursos para las tareas de reconstrucción. Antes, el FONDEN actuaba tras la Declaratoria de Desastre Natural. Ahora, los estados deben presentar solicitudes formales, esperar dictámenes y la autorización de Hacienda, un procedimiento que, según críticos, retrasa la llegada de la ayuda en los días cruciales posteriores a la emergencia, aunque la presidenta ha defendido el modelo argumentando mayor transparencia.
Transparencia versus Oportunidad: Mientras las autoridades federales insisten en que el nuevo modelo garantiza la transparencia y elimina la corrupción, la oposición y diversas voces señalan que la burocracia administrativa simplemente se trasladó a otra instancia, afectando la oportunidad de la ayuda. La entrega de apoyos y la realización de censos para cuantificar daños se inician, pero la llegada del financiamiento para la reconstrucción puede demorar.
Prevención y Capacidad Estatal: La eliminación del FONDEN también ha puesto en evidencia las limitaciones de los estados para hacer frente a desastres de gran magnitud sin una estructura de apoyo federal claramente definida. A nivel local, Veracruz ha modificado su esquema de protección civil y, según el gobierno estatal, optó por no renovar un seguro para catástrofes naturales en favor de un fideicomiso local que le permite utilizar recursos inmediatos sin depender de una declaratoria federal. No obstante, un desastre como el de octubre de 2025 inevitablemente rebasa la capacidad financiera de cualquier entidad.
En conclusión, la desaparición del FONDEN no significa la ausencia total de recursos para desastres en 2025, sino un cambio en la manera de gestionarlos. La tragedia en Veracruz ha revivido la preocupación sobre si el modelo actual prioriza la transparencia a costa de la celeridad, un factor determinante cuando las vidas y el patrimonio de miles de familias dependen de una respuesta inmediata y efectiva.





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