Mercedes Nasta: La Exploración Etereal de la Música y el Tiempo con "Honorata"
- Karla Hernandez
- 28 oct 2025
- 2 Min. de lectura
ENTRETENIMIENTO
REDACCIÓN
Mercedes Nasta, artista mexicana con una trayectoria marcada por la elegancia sonora y la experimentación sutil, se ha consolidado como una voz distintiva en la escena musical contemporánea. Desde hace una década, su obra se caracteriza por desplegar atmósferas ligeras que entrelazan géneros tan diversos como el pop, la cumbia, el bolero y la electrónica, creando un universo sonoro inmersivo y sosegado.
Basalto: Un Manifiesto de Raíces y Paisajes
El álbum debut de Nasta, Basalto (2016), sirvió como un manifiesto, una oda a las pirámides, al modernismo mexicano y a los fenómenos naturales. Temas como “Paricutín” ejemplifican su enfoque: una cadencia atmosférica donde cada capa instrumental se incorpora de manera gradual, produciendo un efecto de suspensión y dilatación del horizonte musical. La complejidad reside en un minimalismo hipnótico, un juego de sonidos que, aunque aparentemente sencillos, tienen una profundidad que cautiva al oyente. Su trabajo ha navegado con fluidez entre lo audiovisual, la música, el performance y la colaboración, incluyendo su destacada participación vocal en proyectos como Disco Ruido.
"Honorata": Un Vínculo entre lo Biográfico y lo Político
La cúspide de su exploración sonora llega con "Honorata", la pieza más extensa de su carrera. Esta obra trasciende la definición de una simple canción para convertirse en una instalación sonora multicanal y una profunda meditación sobre el tiempo y el resguardo.
El significado de "Honorata" se desdobla en dos escalas cruciales. En la primera, la pieza tiene una aproximación biográfica, ya que fue compuesta durante el embarazo de la artista. Esta intimidad personal se traduce en una búsqueda de ritmos internos, una exploración de la maleabilidad y el desdoblamiento de cada sonido y timbre.
La segunda escala es más amplia y política: "Honorata" ubica los espacios de resguardo y cuidado en el centro del debate contemporáneo. En un mundo acelerado, la obra postula un lugar donde el tiempo puede correr de manera distinta, donde la pausa y la reflexión adquieren una relevancia central. La instrumentación —que incluye contrabajo, viola, piano Rhodes, órgano Hammond, sintetizadores y guitarra eléctrica— sostiene la voz de Nasta, pero la estructura rompe con el pop convencional, inclinándose hacia procesos experimentales y extendidos.
La crítica ha descrito a "Honorata" como una canción anamnéstica en el sentido platónico: una obra que no fue compuesta, sino "recordada", el paciente desarrollo de una reminiscencia. Su exhibición en espacios de arte como el MUAC (Museo Universitario Arte Contemporáneo) de la UNAM subraya su carácter de arte sonoro y su impacto conceptual.
Legado y Colaboraciones
Además de su trabajo en solitario, Nasta ha continuado su senda experimental a través de colaboraciones, destacando su proyecto con Rodrigo Blanco (miembro de Rey Pila). Su álbum RAMA (2023) es una muestra de pop melódico con pasajes góticos y oníricos, en donde el diálogo entre el órgano, la guitarra y las melodías vocales teje un tapiz que se mueve entre lo primitivo y lo futurista, la intimidad y la vastedad.
Mercedes Nasta, a través de "Honorata" y el cuerpo de su obra, invita a una inmersión profunda, demostrando que la música puede ser tanto un refugio personal como una herramienta de cuestionamiento político sobre el ritmo de vida y el valor del cuidado en la modernidad.





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